“España pierde la batalla contra el narcotráfico” es un artículo informativo escrito por Albert Martín de Barcelona el tres de febrero de dos mil nueve. Él presenta dos lados de un argumento sobre el narcotráfico en Europa, específicamente en España. El narcotráfico es un problema grande en este país porque hay mucha controversia en torno a la cuestión. Me gusta el primer párrafo del artículo porque pone la economía en perspectiva a través de las descripciones de los precios de cosas diferentes como entradas de cine y comidas como el pan, el café y las naranjas. Es significativo porque muestra como los precios de los bienes comunes cambiaron, pero los precios de las drogas como la cocaína no cambian. Como resultado de la ley del impuesto de las drogas, la cocaína no está afectada por la inflación de la economía. Martín discute la ubicación de España y su papel en la entrada de las drogas. En España hay una presencia más grande de las drogas porque es el primer destino y por eso, donde los carteles distribuyen y venden las drogas. Martín discute la astucia con la captura de los carteles y una solución potencial para arreglar el asunto.
La solución potencial es controversial. Un lado del argumento es tomar el derecho de la protección constitucional. Muchas personas creen en esta solución porque la captura de los carteles o la prohibición de las drogas es imposible. Hay muchas razones para esto. Primero, los carteles no tienen ninguna razón para parar. Sí, ellos pueden ser detenidos pero los tiempos en las cárceles son mínimos. Los esfuerzos duros para capturar los criminales o tener un juicio no valen la pena los pequeños castigos. Segundo, las drogas son una mayor parte de la cultura en Latinoamérica. Los narcotraficantes usan la mejor tecnología para escapar. La policía no tiene acceso a este tipo de tecnologías avanzadas y desafortunadamente, necesita desarrollar más para seguir coches con drogas. Estos coches e incluso barcos se mueven demasiado rápidos. Las llamadas telefónicas no pueden ser rastreadas tampoco. Aún así, las conversaciones son vagas porque los narcotraficantes hablan en código. Sí, la policía puede actualizar sus herramientas, pero la tecnología siempre está cambiando y por eso, requerirá mucho dinero. Sí, hay abogados y detectives que se especializan en la defensa de los casos de narcos, pero estos expertos no son baratos. Además, debido a una abundancia de drogas, como la cocaína, hay un mercado negro y por eso, la economía se satura. Finalmente, las drogas son una parte grande de la cultura porque son muy comunes, y por eso, las drogas están en la vanguardia de todos. Al final, los partidarios de este argumento creen que tomamos el derecho de la protección constitucional como el derecho de privacidad. La policía y los jueces pueden ganar más información para arrestar a los criminales. Será más difícil para los criminales evadir del castigo. En una conversación con Pijuan, un juez, dijo que, “Después de 30 años de Constitución, los tribunales ya son lo bastante garantistas, por eso soy partidario de la supresión del derecho de amparo constitucional.” A los partidarios a les parece que hay tolerancia tacita para las drogas en el país.
En el otro lado, yo no estoy de acuerdo con este argumento. Yo estoy en contra y apoyo el argumento de mantener los derechos de la Constitución. En mi opinión, hay mejores maneras de parar el fenómeno del narcotráfico. El fenómeno se agrava cada año. Me sorprende que el texto diga, “Ni siquiera las crecientes estadísticas de detenciones, decomisos y condenas; una de cada cuatro personas que están en cárceles españolas cumple condena por delito contra la salud pública alteran la percepción de que la situación empeora año a año.” Yo pienso que el gobierno, la policía y ONG deben gastar dinero para mejorar sus tecnologías y mejores abogados para capturar a los criminales. Entiendo que no hay la evidencia suficiente para arrestar a nadie sin embargo, dudo que la eliminación del derecho de la protección constitucional ayude mucho. Esto es así porque, según Gerardo Cavero, los capos de carteles o los líderes no llevan las drogas en ellos mismos. La teoría es cuanto más poder que tienen sobre la distribución de la droga, menos contacto ellos hacen con la droga. Creo que cuanto más restringe en el gobierno, más se rebelará la gente. También, la seguridad debe aumentar en las cárceles para que las drogas no consigan de contrabando en las celdas. Finalmente, pienso que el derecho de la protección constitucional es histórico y tradicional entonces, debe quedar como un derecho para todos ciudadanos. Abrirá otras puertas a problemas si lo cambiemos.
En conclusión, me gustó este artículo porque es muy interesante y me enseñó mucho sobre la logística y las dificultades detrás del narcotráfico. Además, se trata de una situación difícil porque el narcotráfico es una manera de vida. El narcotráfico tiene un impacto en todos y por eso, una cultura de narco con música y cinema se estableció. Por lo tanto, es imposible que haya una solución directa. No es en negro y blanca. La pregunta sigue siendo si los oficiales desean mantener el derecho Constitucional de protección o no.
LAS PREGUNTAS
¿Cual es tu opinión de este asunto? ¿Qué lado del argumento estás de acuerdo con?
¿Cuales son otras soluciones para arreglar el problema de las drogas?
Para más información:
http://www.publico.es/espana/205419/espana-pierde-la-batalla-contra-el-narcotrafico

